Las mariposas del desolvido


Uno de los hechos más impactantes del juicio a Uribe, es comprobar en manos de quiénes estuvimos cuando el narcoparamilitarismo gobernó el país.

Los testigos a su favor son traquetos, paracos, comandantes de autodefensas, despojadores de tierras o lo más graneado del hampa criolla.

Y como en el juicio se está demostrando la culpabilidad de Álvaro Uribe y sus andanzas en el bajo mundo criollo, la Revista Semana se mete con la esposa del abogado Miguel del Río, quien defiende a una de las presuntas víctimas del enjuiciado, para atacarlo y desprestigiarlo ante la opinión pública, en una clara demostración de que también está sincronizada con los otros medios de comunicación social tradicionales, ahora en poder de los grandes grupos económicos del país que siempre han colaborado con Uribe en las buenas y ahora también en las malas.

Es muy evidente que la cultura narcoparaca del acusado ha hecho metástasis por todos lados. Y ojalá que el juicio de quien también han apodado “el mesías”, “el matarife”, “el presidente eterno” y un número indeterminado de alias más, como en las películas de Hollywood de las mafias de los años 30 y 40 en Estados Unidos, se convierta en el colofón del libro negro que apenas se está escribiendo y todavía no termina, para que Colombia por fin lo cierre y abra otro totalmente diferente que hable de paz, bienestar, desigualdad y salgan de él miles de mariposas amarillas, rojas, blancas y demás colores, para que recorran el mundo, llevando mensajes de reconciliación y desolvido. 

Si Estados Unidos lo hizo, Colombia también puede. Donald Trump, ayuda al pueblo colombiano a salir también de esta encrucijada mafiosa que lleva matándonos inmisericordemente por cinco décadas. Este pueblo latinoamericano también es hijo de Dios, no solo es Israel.

Álvaro Cotes Córdoba, periodista y escritor de historias de toda índole.

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