La verdad de la existencia en la Tierra
Por Álvaro Cotes Córdoba
Pegar Cacho en la Costa Atlántica de Colombia, significa ser infiel.
Y en la Costa Atlántica, la ciudad donde más se pega cacho, es precisamente en Barranquilla porque, como es grande o de mayor población, a los amantes de esas prácticas impúdicas, pero placenteras, se les facilita el "modus operandi", pues tienen menos riesgos de que sus parejas los descubran.
Con el sólo hecho de ver que es la ciudad con mayor número de moteles, se demuestra lo que en esta columna de opinión, afirma su autor.
Igual ocurre en las restantes ciudades grandes del país. Por ejemplo, en Medellín, que ha encabezado siempre los ranking de medios de comunicación y ahora hasta de aplicaciones con inteligencia artificial, la infidelidad ya hasta ha trascendido fronteras, al usarla como negocio.
Se conocen casos de hogares en donde viven hombres y mujeres conscientes de que sus parejas les pegan cachos, pero no le paran bola al asunto, porque se benefician también con esas infidelidades y más si la practican con extranjeros.
De modo que, en las grandes ciudades, es donde por lógica deben de registrarse los casos de mayor infidelidades, aunque no quiere decir que en las pequeñas ocurren menos.
Se han visto pueblos en donde todo el mundo es cachón, y por eso nadie se enoja que lo llamen así. Ya hace parte del folklore en esos poblados que, en lugar de que se llamen con el nombre de pila, lo hacen con el genérico Cachón y le hacen caso.
Es decir, responden atentos a ese apodo, así no sea cierto que sean cachones, porque siempre hay una oveja inmaculada en el sucio rebaño.
De manera que, si algún día llegas al Caribe colombiano y te gritan: ¡Hey Cachón!
No te enojes ni amargues la existencia en la Tierra.
Simplemente voltea, saludas y responde: ¡Qué pasa, mi hermano Cachón! Y así, tu vida seguirá sonriente, en paz y confraternidad, hasta el último aliento que respires por fin en este planeta.
Precisamente, ese último día, es cuando sabrás la verdad de tu existencia en la Tierra, pero ya será demasiado tarde, porque la resurrección solamente es para que la use el hijo de Dios.
FIN

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